1. La jaula.
2. Tipos de jaula.
3. Colocación de la jaula.
4. El fondo de la jaula.
5. Los accesorios:
- Rueda, caseta y material para el nido.
- Contenedores para comida y agua.
La jaula
La primera regla para elegir la jaula es que sea a prueba de fugas. Los hámsters son pequeños y pueden colarse por espacios reducidos, y además tiene una fuerza notable en relación con la talla. Por lo tanto, observaremos que la jaula no presente ningún punto débil que permita escapar al pequeño y comprobaremos que las puertas de la jaula cierren bien (sin estar demasiado duras). Si el hámster lograse escapar, sería casi imposible encontrarlo y quedaría a merced de los múltiples peligros que lo acechan.
La segunda norma es que hay que comprar la jaula más espaciosa que podamos permitirnos (ya sea desde el punto de vista económico, como del espacio disponible en la casa). Cuanto más espacio tenga el animal, mejores serán las condiciones de vida.

Hay que evitar comprar aquellas jaulas tan pequeñas que en vez de viviendas, parezcan celdas de prisión. Un sistema para no ocupar demasiado espacio es comprar una jaula de varios pisos, que además, hará al hámster subir y bajar varios pisos por lo que tendrá que hacer ejercicio.

La jaula no debe contener elementos que puedan causar heridas al hámster, como puntas cortantes o bordes afilados. es importante controlar sobre todo jaulas usadas (las cuales además de poder tener barrotes rotos, pueden estar oxidadas).

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